Conversaciones en el Camino de Santiago: La presentación
Manu me dejó impresionada... mejor dicho, expectante, cuando nos encontramos en la primera reunión, de tantas otras que tendríamos, para ver si entendía cual era su pena de prisión, el objetivo de ella y las reglas que debía respetar. Manu es un pseudónimo, el mismo que él utilizó para presentarse y lo voy a respetar. Pero, primero de todo, dejar que me presente. Soy Juana, otro pseudónimo claro, una educadora social que trabajaba para una asociación que propone penas de prisión alternativas a la cárcel para jóvenes entre 18 y 23 años. Siempre para delitos que conllevan penas de menos de 6 meses. Antes de trabajar en esta asociación, estuve unos años trabajando como becaria, para una Universidad, en un estudio que investigaba la introducción de este formato de penas de prisión. Luego, si decidí trabajar en esta asociación, es porque creía que las penas de prisión deben servir para reinsertar en la sociedad a los que incumplen la ley, porque sabía que la cárcel es un lugar que no consigue este objetivo, que es la principal finalidad de esta herramienta de la justicia. Es más, para estos jóvenes que comenten delitos por los cuales deben cumplir algunos meses de prisión, la cárcel es un lugar que empeora sus perspectivas en la sociedad y que les enseña más artimañas para posteriores actos delictivos, el 70% de ellos lo afirman. Creía en las penas alternativas de prisión. Pero no creiás que al Estado le interesa promover estos métodos alternativos de prisión, si los acepta y los utiliza, es porque tiene una sobrepoblación en las cárceles. No sé si sabéis que en estos momentos hay alrededor de 75 mil presos en España, número que se ha visto aumentado en los últimos años de forma alarmante a causa de los nuevos delitos que conllevan penas de prisión y la privación de libertad a las personas para la prevención de delitos, que represetan unos 15 mil del total. Pero seguro que no sabéis que hay alrededor de 100 mil presos con penas de prisión alternativas, es decir, que viven entre nosotros, pero tienen penas que les privan de su libertad. No por ello nuestra sociedad es más insegura. A mi no me gustaba llamarlas alternativas, pues son penas de prisión al 100% y como tal han de ser tratadas. No obstante yo creía que los métodos utilizados, que substituían a la cárcel, servían para reinsertar a una persona en la sociedad. Estaba engañada, en todo caso servía para no encerrarlo entre cuatro muros. Hoy en día, después de conocer a Manu, ya no trabajo para la asociación, lo dejé porque ya no creía en ello. No creo que funcione para la reinserción, en realidad ya no creo en las leyes ni en la sociedad. Ahora lucho por la supresión de las cárceles, yo misma he sufrido una pena de prisión alternativa.
- Hola, eres puntual. Entra y siéntate.
- Gracias.
- Primero de todo, debo informarte que debemos grabar esta reunión para introducirlo en el dosier final. Por lo tanto, si estás de acuerdo, voy a encender la grabadora.
- No tengo otra opción.
- Claro, no, es obligatorio, lo exige la pena. Bueno, lo pongo en marcha. A ver, eres ----- -----. Cómo estás?
- Bien gracias, pero me puede llamar Manu.
- Aquí dice que te llamas....
- Sí, es el nombre administrativo que eligieron mis padres, pero prefiero que me llame Manu.
- Ok, sin problema y me puedes tutear, no para engañarte con un método de cercanía, sino para restar formalismos, si estás de acuerdo Manu.
- Estoy de acuerdo.
- Vale, yo me llamo Juana y voy a ser la educadora que seguirá tu dosier. Espero que te hayas leído toda la información que te enviamos respecto a la pena alternativa de prisión que has elegido. Lo has entendido todo?
- Si, pero no estoy de acuerdo en que yo la haya elegido.
- Como bien sabes, esta pena de prisión no es obligatoria. Te dejaron la opción de aceptarla o no.
- Claro, porque si alguien te dice que debes pasar encerrado 4 meses en una cárcel o caminar durante casi 3 meses haciendo el Camino de Santiago, creo que la opción es bien clara.
- Ya claro, pero...
- Perdona que te corte, pero además, la juez dijo que mi condena era de 4 meses de prisión, pero que si aceptaba había pensado en mí como adecuado para una pena alternativa de prisión. Yo le respondí que si no aceptaba que haría, pues en España ya no hay cárceles suficientes para tantos reclusos. Su respuesta fue que siempre se encontraba sitio para uno nuevo, pero que para mí era mejor aceptar la pena que me proponía. La decisión fue del juez, pero debo admitir que no podría pasar 4 meses encerrado entre 4 muros, como también que no creo que el objetivo final de esta pena sirva para lo que la represión carceral busca.
- Bueno, no creas que es tan fácil. Muchos de los que aceptan hacer el Camino de Santiago, acaban dejándolo. Creo recordar que el último dato es de casi el 70 %, más de la mitad vaya. Pero bueno, siempre se produce en la primera o segunda semana, los que pasan la primera mitad del primer mes, suelen acabar.
- Y esto es una buena noticia o la muestra de que vuestra propuesta es un fracaso? Los que no acaban que pasa con ellos?
- En realidad emm... no sé que decirte. Si no se acaba con la pena, se ha de ir a la cárcel. Pero vaya, con los que acaban, obtenemos buenos resultados.
- Que quiere decir esto?
- Que el... deja que mire mmm.... casi el 60% no reinciden posteriormente durante los primeros años después de cumplir la pena.
- Y luego de los 3 primeros años?
- Mmm, creo que no tenemos datos, de hecho ahora solo hace 2 años que la asociació Caminemos hacia el Apóstol Santiago propone esta alternativa a la cárcel. Este será el tercero. Porque lo preguntas?
- Entonces no has pensado que si la gente no reincide es porque si se reincide durante los tres primeros años, la pena posterior es mucho más dura, o porque han reincidido pero no les han pillado, etc? Tenéis un seguimiento posterior de los reclusos con los que habéis trabajado?
- No, no, es decir, no había pensado y es verdad que no hacemos un seguimiento posterior por falta de personal y medios. Pero sabemos que la mitad de los casos que nos hemos ocupado con éxito consiguen un trabajo.
- Ah, eso es la reinserción para vosotros, no cometer delitos posteriormente y conseguir un trabajo. Qué tipos de trabajo han conseguido? A lo mejor precarios, en ETTs y cobrando una miseria? Y dices la mitad, es decir, la mitad, del 60%? Tienes número absolutos? Cuántos son?
- Ehh, bueno, en realidad nos estamos desviando del objetivo de la reunión, pero podremos hablar de todo esto durante tu viaje a Santiago de Compostela.
- De acuerdo.
- Entonces entendiste las reglas, el trabajo que debes realizar y otras cuestiones sobre la pena?
- Si, es fácil. Debo hacer el Camino de Santiago e imagino que tú seguirás mi dosier; pero no harás el camino conmigo, sino que habrá un voluntario.
- Exacto, también habrá normalmente otros 5 presos y los voluntarios son entre 8 a 10. Yo no puedo, porque debo seguir otros dosieres y tengo más aspectos que trabajar en la asociación. Pero os visitaré durante el camino, una vez por semana, para ver como va todo, los avances que haces, tu experiencia, como estás, vaya hablar contigo. La visita transcurrirá durante el día de descanso y tendremos unas 2 horas, dependiendo del número de presos que seáis al final. También habrá una o dos entrevistas telefónicas por semana, para preguntas más técnicas sobre el camino.
- Y que papel juegan los voluntarios?
- Bueno, debéis estar acompañados por temas de seguridad.
- Seguridad de que no nos hagamos daño, de que no nos escapemos, de que no hagamos algún acto delictivo... Y claro, imagino que siempre son hombres, por seguridad, ya que siendo prisioneros, podemos ser peligrosos para las mujeres, no?
- Bueno, estoy comenzando a pensar que no eres apto para este tipo de pena.
- Porque pongo en entredicho vuestro trabajo?
- Porque no colaboras.
- Porque no colaboro? Vuestra pena alternativa consiste en caminar unos 20 km al día, salvo el miercoles, imagino que día que visitarás al grupo porque no creo que trabajes el domingo, que es el otro día de descanso que nos dejáis, imagino que para ir a misa. El camino comienza en el Monasterio de Montserrat y acaba en Santiago de Compostela, haciendo el camino de Catalunya, hasta Logroño, donde continuaremos con el camino francés. Me he leído las reglas e incluso los panfletos cristianos y católicos alienantes que pasáis con el mapa y otros documentos informativos con las explicaciones de porqué hacéis esto y demás. Vaya, no imagino que muchos prisioneros que eligen esta pena alternativa se hayan leído todo, incluso, me atrevería a decir que nada, antes de venir a la reunión.
- Bueno, pero para conseguir el objetivo de esta pena alternativa, es que aceptes las reglas y que no pongas en entredicho todo.
- Pues eso no va a ser posible, porque es un derecho y una libertad reflexionar y el poder exprimir mis ideas. Si pongo en entredicho vuestro método, es porque lo único que buscáis es lo mismo que la cárcel, una punición con sufrimiento, porque la sociedad actual entiende que quien no cumple las leyes debe punir su falta sufriendo, con un sufrimiento psíquico y físico. Con la cárcel se encierra a las personas entre 4 muros, con vuestra pena alternativa, se hace caminar a los prisioneros sin libertad ninguna de elección, ni pensamiento, durante más de mil quilómetros, imagino que con discursos moralistas por tu parte y de los voluntarios, durante todo el trayecto, de lo que está bien y lo que está mal. Además de que lo utilizáis como publicidad católica ante la sociedad, por vuestra bondad con respecto a los presos, ofreciendo penas alternativas que evitan el encierro, pero también para llenarnos la cabeza de cristianismo y catolicismo a los presos. También porque lo único que os interesa al final, bueno, a parte de llevar por el buen camino cristiano a algunos individuos, es tener buenos datos estadísticos que presentar y poder rellenar dosieres positivos de que esta pena sirve para algo y que es capaz de que los presos sufran la punición, además de las subvenciones que debéis tocar.
- Mira, no sé que decirte Manu, puedo entender lo que quieres decir, pero no lo comparto y si tu actitud va a ser negativa todo el tiempo, no creo que merezca la pena que cumplas esta pena, porque no la vas a acabar.
- Si claro, y que me vaya a la cárcel durante 4 meses. De todas formas, si no la acabara, que más te da, de todas formas iría a la cárcel. Ah claro, sería un dato negativo para vosotros. Aunque te puedo decir una cosa, la voy a acabar, simplemente porque estaré menos tiempo privado de libertad, y así, por lo menos, podré respirar un aire menos viciado. Pero que intentéis convencerme de lo que he hecho está mal y que debo aceptar esta sociedad, pues eso lo podréis intentar, pero no lo conseguiréis. Como tampoco lo conseguiría que me encierren en la cárcel 4 meses. Porque yo me considero un preso político, porque me condenan por mis ideas políticas y mi acción fue política, por solidaridad y de auto-defensa. Por lo tanto, el camino lo acabaré tranquila, no es el esfuerzo físico lo que me molesta precisamente.
- Vale, te entiendo, pero debes aceptar que incumplistes la ley y que debes cumplir tu pena por ello. El objetivo de las penas de prisión no es tanto el sufrimiento, sino que lleguéis a comprender esto y que os reinsertéis. Por lo tanto, creo que hay un buen trabajo que hacer contigo. Si estas de acuerdo, que nosotros debemos hacer este trabajo y que debes seguir un proceso de reinserción, continuamos.
- Estoy de acuerdo en que vosotros debéis hacer esto, pero no por las razones que tu das, sino por lo que he dicho antes. No estoy de acuerdo con mi pena, porque creo que lo único que busca es reprimirme y meterme miedo en tanto que individuo, para que no siga luchando contra el sistema y lo que me orpime. Pero bueno, podemos seguir adelante, yo acepto las reglas a regañadientes y no pondré dificultades a vuestro trabajo, pero tampoco dejaré que cayéis mis ideas.
- Bueno, de acuerdo, puedes pasar a esa sala, para rellenar el formulario y los diferentes papeles administrativos. Nos vemos en el monasterio de Montserrat el lunes 6 de junio, dentro de dos semanas. Hay alguien que te pueda llevarte?
- Si, unos amigos y mi padre vendrán.
- Solo puede acompañarte una persona.
- Vale, entonces será mi padre.
- De acuerdo, pues hasta pronto.
- Hasta pronto Juana.
Suerte que Manu era mi última entrevista ese día y, de hecho, el final de mi jornada laboral, porque después de la conversación que tuvimos, no hubiera podido hacer nada más. No sé porque lo acepté, ya que tenía que elegir 6 presos de entre 23 personas que eligieron esta pena alternativa de prisión. Fui a mi casa, ni siquiera saludé a mi novio y me encerré en mi cuarto. No podía para de pensar. Aquella noche no dormí y al final decidí que él sería el sexto pues algo me decía que un giro en mi vida se produciría con esa decisión. Entonces no sabía si para bien o para mal, pero que es el bien y el mal? En todo caso, yo ahora estoy mucho mejor.
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