jueves 4 de agosto de 2011

Conversaciones en el Camino de Santiago: La salida

Dos semanas más tarde, me encontré de nuevo con Manu en el Monasterio de Montserrat. Como dijo, vino con su padre, quien parecía triste, pero más tarde expresó el descanso que le producía que su hijo no entrara en la cárcel. No estaba de acuerdo con lo que había hecho, por lo que también creía que Manu debía pagar por su delito de alguna manera. Hacer el Camino de Santiago le parecía una buena idea y esperaba que sirviera para algo, aunque esto último lo expresó sin ilusión ninguna. Manu tampoco decía nada. Por sus miradas pude entender que ya habían mantenido muchas discusiones al respecto. El padre de Manu parecía alguien dialogante, por lo que imagino que lo había intentado más por el camino del discurso y la conversación que la punición. Incluso puedo imaginar que Manu llevaba bien esas discusiones, que posiblemente eran acaloradas y tensas muchas veces. Imagino que él intentaba explicar a su padre las razones políticas para oponerse al sistema que le oprimía, sin intentar convencerlo, sino que reflexionara. Creo que su padre lo hacía, pero no le comprendía. En todo caso, había respeto entre ellos. La despedida fue rápida y fría. Un hasta pronto, cuidate y dos besos pero sin abrazo. El resto de los reclusos vinieron con el mini-bus que proporcionaba la asociación. Sin duda se habían despedido de sus familiares y/o amigos la noche anterior. A decir verdad, de los 4 que finalmente habían aceptado la pena, 3 tenían vidas totalmente desarraigadas, vivían en la calle, sin amigos, ni família, ni trabajo. El otro era un jóven violento, que robaba sin necesidad. Manu era completamente diferente a ellos.

Una vez hecha las presentaciones entre reos y voluntarios. Buscamos la sala de reuniones que el Monasterio nos ofrecía para mantener una pequeña reunión para explicarles más en detalle las cuestiones técnicas del viaje. Para ello, el jefe de voluntarios, que al final eran 8, todos hombres (Manu tienía razón, no se aceptaban mujeres por temas de seguridad), cogió la palabra y desgranó todos los puntos que creía más importantes, sobretodo con respecto a las reglas y las prohibiciones. Hubo muchas quejas, sobretodo del jóven violento, que encontraba el dinero que tenían insuficiente, las caminatas muy largas y los descansos cortos, a parte de decir en varias ocasiones que sería un rollo tremendo esa excursión. Todavía no entiendo como lo acepté, imagino que para redonder números y tener así más subvenciones y porque el resto eran todavía peores. Esto me hizo estar mal conmigo misma durante el resto del día recordando lo que me dijo Manu en nuestra primera entrevista. En realidad, aquel jóven que se llama Juan, no acabó ni la primera semana, vaya que el miércoles, el primer día de descanso, un coche policial tuvo que ir a buscarlo después de pasar tres días con broncas con todos los voluntarios e intentar robar en Sant Genís, además de que no pude ni siquiera hacer la entrevista con él pues se negaba. Por otra parte,  poco después me llevé una buena bronca por parte del presidente de la asociación, ya que la administración pedía la devolución de la subvención por Juan. A la asociación les causaba más problemas esa devolución, de la que parte ya se habían gastado en deudas (la verdadera razón para participar de la proposición de penas alternativas eran las subvenciones, que eran jugosas, y permitían pagar deudas, pues nunca se gastaban tanto en los chicos, pero eso lo sabría después de mi dimisión), que no haberla recibido. Los otros escuchaban casi sin atender, más bien oían y les daba igual todo. Solo uno acabaría el camino junto a Manu, el resto no tomaría la ruta al lunes siguiente, antes de llegar a Lleida. Lo que me hizo pensar en lo que decía Manu, el sufrimiento físico y mental que la asociación propone como pena alternativa es destructora para algunos. Los números de aquella salido correspondían con la media, incluso peores. 60% no acabaría el trayecto, casi 70% si contamos con quien rechazó en el último momento.

Manu sigue luchando con el sistema, utilizando métodos que son delitos según las leyes y reglas que rigen la sociedad y reprimen a los individuos. Lo sé, porque ahora somos compañeras. El otro chaval, nunca consiguió un trabajo ni nada, sigue viviendo en la calle, a veces conseguimos que venga a dormir en la okupa. Manu le quiere mucho. Desgraciadamente ha perdido la cabeza y ya no puede ni siquiera robar para alimentarse. Se está muriendo.

- Bueno, pues espero que hayáis entendido lo que podéis y no podéis comprar con los 75 euros semanales que tenéis para comida. Con los 5 euros personales de más que tenéis, tampoco podéis gastarlo en alcohol, ni drogas, ni nada que alguno de los voluntarios no os de su acuerdo. En realidad, es para poder visitar los museos y otras visitas culturales, o para comprar algún regalo. Las cartas que queráis enviar, lo paga la asociación. Una vez que he explicado las reglas, lo que no podéis hacer y las cuestiones técnicas del viaje e intinerario. Dejo paso de nuevo a la educadora. Solo para acabar, recordar que nosotros somos voluntarios y estamos aquí para daros esta oportunidad y vigilar que cumpláis las reglas. No somos vuestros enemigos. También deciros que yo soy el responsable mayor, tengo confianza en los otros voluntarios pero ellos siempre deberán consultar decisiones complejas, que creo las correctas para el grupo, después de años de experiencia haciendo el Camino de Santiago y como funcionario de prisiones. Por lo tanto, no intentéis convencerlos de nada, pues como bien saben, deberán consultarlo conmigo y la decisión final es mía.

Sonó otro vaya mierda de Juan y yo veía como Manu, que no protestó en ningún momento, hacía un esfuerzo muy grande para contenerse y decir lo que pensaba de aquel carcelero reaccionario y opresor, poniendo en tela de juicio todas las reglas e interdicciones que había explicado. Ya entonces, yo no me sentía agusto con aquel voluntario que se llama Roberto. Ya lo expresé en la asociación, pero la respuesta era clara, una buena persona, muy bien cualificada para aquel tipo de situación y, lo más importante, un buen cristiano y fundador de la asociación. Vaya, que tampoco podía decir mucho la mía sin miedo a perder el trabajo. Aquel Camino de Santiago con Manu, me abrió los ojos definitivamente para darme cuenta lo poco democrática y los métodos represivos que utilizaba dicha asociación.

- Bueno, pues nada más que añadir. Por mi parte, ya os dije todo lo que necesitáis saber durante la reunión personal que tuvimos con cada uno de vosotros. Deciros que nos veremos el miércoles en Sant Genís, para una primera impresión. Allí haréis vuestra primera compra y pasaréis el día. Las entrevistas por teléfono se harán entre el viernes y el sábado antes de cenar. Ahora, tal como ha dicho el jefe de voluntarios, váis a comer y después haréis 17 quilómetros hasta Castellolí. El martes haréis tambien a penas 15 quilómetros y pasaréis la noche en Sant Genís, el miercoles por la noche también estaréis allí y el jueves iréis hacia Cervera y Lleida, para llegar allí el lunes que viene. Yo voy a comer con vosotros. Por cierto, que tenemos en el menú Marcos? Eres tú quien te has encargado de las primeras comidas que ofrece la asociación hasta el miercoles verdad?

- Sí, el miercoles ya harán ellos las compras y entonces decidirán que comer. Para este medio día soy yo quien ha cocinado, bueno, no mucho pues solo había la preparación, pero esta noche cocinarán ellos con mi ayuda. Como hace buen tiempo, este medio día tenemos una ensalada verde bien variada, con un huevo duro y queso, pan, fruta y agua. Antes de caminar no es bueno comer mucho, de todas formas, haremos unos 10 quilómetros y pararemos a comer un poco de pan con fruta y también frutos secos en una pausa larga donde haremos actividades en torno a la naturaleza y hablaremos de nosotros para conocernos mejor.

- Menuda mierda de comida, para esta noche que tendremos, más comida para caballo?

- Bueno, comienzas a cansarme Juan, ya te he dicho que hay que tener respeto a los demás, o no comienzas ni siquiera la pena y te vas directo a la cárcel - dijo Roberto.

- Tranquilo, tranquilo jefe.

- Para esta noche tendremos verduras para hacer una sopa y para el segundo lomo que haremos a la plancha si os parece bien, con lechuga y patatas fritas - continuó Marcos.

- Ah, eso ya está mejor - comentó Juan.

- Yo tengo una pregunta al respecto - comenzó a hablar Marcos mientras yo estaba expectante y atemorizada a la vez -. Habéis pensado en un menú para vegetarianos? Este mediodía está bien, salvo para alguien que no como nada derivado de la explotació animal, pues no hay ninguna proteína en vuestro menú, salvo el pan e imagino que está hecho con harina blanca que tiene menos que la integral. Pero esta noche, si alguien de entre nosotros es vegetariano, o come mucha sopa o pasará hambre esta noche, a parte de la falta de proteínas en su alimentación. Luego, a partir del miércoles, como somos nosotros los que decidimos que comemos, imagino que se podría a llegar a un acuerdo. Sino, yo no soy vegetariano, como algo de carne, pero intento evitar los excesos y comerla todos los días. Creo que es importante que hablemos de ello en algún momento.

- Bueno, pues si no eres vegetariano y nadie de nosotros lo es, no hay ningún problema - espetó gravemente Roberto mientras yo soplaba aliviada pues era una pregunta que podríamos considerar aceptable -. Tendréis que hablar entre vosotros de ello, pero que sepáis que cocináis junto a nosotros los voluntarios y nosotros también hacemos compras, por lo tanto, debemos estar todos de acuerdo y una sola persona no puede imponer a los demas su régimen alimentario. Es el equipo en trabajo.

- Pero la mayoría tampoco puede imponer a la minoría su régimen alimentario - respondió Manu ante mi temor -. Por lo tanto, insisto en que tendremos que tomar un tiempo para hablar de ello e intentar llegar a un consenso.

- Tu consenso te lo puedes meter por el culo comehierbas - le contestó Juan.

- Bueno, basta por ahora, a comer - cortó por lo sano Roberto -. Pero antes, rezemos juntos un Padre Nuestro y demos gracias por estos alimentos.

Ya estaba preparada para lo que pasaría, siempre era lo mismo y en cuánto supe la ideología de Manu, sabría que habría una fuerte discusión. La sorpresa fue cuando me encontré con que Manu no reaccionó enseguida, sino que fueron Juan y dos de los otros quienes se negaron con total indignación. Manu, más calmado, dijo que no se podía obligar a rezar a alguien que no creía en Dios, por lo tanto, aconsejaba que quien quisiera hacerlo según sus creencias, que lo hiciera antes o en silencio, o quienes no quisieran asistir a la pregaria que vinieran más tarde a la mesa o al espacio que compartieran para comer, pero en todo caso, él no quería asistir. Roberto como ya estaba acostumbrado a estas negativas de otras veces, casi que le pareció interesante lo que proponía Manu, se hizo así y bueno, ya veréis que al final cambiarían muchas cosas. Fue una primera victoria para Manu, aunque él nunca lo vería así.

domingo 31 de julio de 2011

Conversaciones en el Camino de Santiago: La presentación

Manu me dejó impresionada... mejor dicho, expectante, cuando nos encontramos en la primera reunión, de tantas otras que tendríamos, para ver si entendía cual era su pena de prisión, el objetivo de ella y las reglas que debía respetar. Manu es un pseudónimo, el mismo que él utilizó para presentarse y lo voy a respetar. Pero, primero de todo, dejar que me presente. Soy Juana, otro pseudónimo claro, una educadora social que trabajaba para una asociación que propone penas de prisión alternativas a la cárcel para jóvenes entre 18 y 23 años. Siempre para delitos que conllevan penas de menos de 6 meses. Antes de trabajar en esta asociación, estuve unos años trabajando como becaria, para una Universidad, en un estudio que investigaba la introducción de este formato de penas de prisión. Luego, si decidí trabajar en esta asociación, es porque creía que las penas de prisión deben servir para reinsertar en la sociedad a los que incumplen la ley, porque sabía que la cárcel es un lugar que no consigue este objetivo, que es la principal finalidad de esta herramienta de la justicia. Es más, para estos jóvenes que comenten delitos por los cuales deben cumplir algunos meses de prisión, la cárcel es un lugar que empeora sus perspectivas en la sociedad y que les enseña más artimañas para posteriores actos delictivos, el 70% de ellos lo afirman. Creía en las penas alternativas de prisión. Pero no creiás que al Estado le interesa promover estos métodos alternativos de prisión, si los acepta y los utiliza, es porque tiene una sobrepoblación en las cárceles. No sé si sabéis que en estos momentos hay alrededor de 75 mil presos en España, número que se ha visto aumentado en los últimos años de forma alarmante a causa de los nuevos delitos que conllevan penas de prisión y la privación de libertad a las personas para la prevención de delitos, que represetan unos 15 mil del total. Pero seguro que no sabéis que hay alrededor de 100 mil presos con penas de prisión alternativas, es decir, que viven entre nosotros, pero tienen penas que les privan de su libertad. No por ello nuestra sociedad es más insegura. A mi no me gustaba llamarlas alternativas, pues son penas de prisión al 100% y como tal han de ser tratadas. No obstante yo creía que los métodos utilizados, que substituían a la cárcel, servían para reinsertar a una persona en la sociedad. Estaba engañada, en todo caso servía para no encerrarlo entre cuatro muros. Hoy en día, después de conocer a Manu, ya no trabajo para la asociación, lo dejé porque ya no creía en ello. No creo que funcione para la reinserción, en realidad ya no creo en las leyes ni en la sociedad. Ahora lucho por la supresión de las cárceles, yo misma he sufrido una pena de prisión alternativa.

- Hola, eres puntual. Entra y siéntate.

- Gracias.

- Primero de todo, debo informarte que debemos grabar esta reunión para introducirlo en el dosier final. Por lo tanto, si estás de acuerdo, voy a encender la grabadora.

- No tengo otra opción.

- Claro, no, es obligatorio, lo exige la pena. Bueno, lo pongo en marcha. A ver, eres ----- -----. Cómo estás?

- Bien gracias, pero me puede llamar Manu.

- Aquí dice que te llamas....

- Sí, es el nombre administrativo que eligieron mis padres, pero prefiero que me llame Manu.

- Ok, sin problema y me puedes tutear, no para engañarte con un método de cercanía, sino para restar formalismos, si estás de acuerdo Manu.

- Estoy de acuerdo.

- Vale, yo me llamo Juana y voy a ser la educadora que seguirá tu dosier. Espero que te hayas leído toda la información que te enviamos respecto a la pena alternativa de prisión que has elegido. Lo has entendido todo?

- Si, pero no estoy de acuerdo en que yo la haya elegido.

- Como bien sabes, esta pena de prisión no es obligatoria. Te dejaron la opción de aceptarla o no.

- Claro, porque si alguien te dice que debes pasar encerrado 4 meses en una cárcel o caminar durante casi 3 meses haciendo el Camino de Santiago, creo que la opción es bien clara.

- Ya claro, pero...

- Perdona que te corte, pero además, la juez dijo que mi condena era de 4 meses de prisión, pero que si aceptaba había pensado en mí como adecuado para una pena alternativa de prisión. Yo le respondí que si no aceptaba que haría, pues en España ya no hay cárceles suficientes para tantos reclusos. Su respuesta fue que siempre se encontraba sitio para uno nuevo, pero que para mí era mejor aceptar la pena que me proponía. La decisión fue del juez, pero debo admitir que no podría pasar 4 meses encerrado entre 4 muros, como también que no creo que el objetivo final de esta pena sirva para lo que la represión carceral busca.

- Bueno, no creas que es tan fácil. Muchos de los que aceptan hacer el Camino de Santiago, acaban dejándolo. Creo recordar que el último dato es de casi el 70 %, más de la mitad vaya. Pero bueno, siempre se produce en la primera o segunda semana, los que pasan la primera mitad del primer mes, suelen acabar.

- Y esto es una buena noticia o la muestra de que vuestra propuesta es un fracaso? Los que no acaban que pasa con ellos?

- En realidad emm... no sé que decirte. Si no se acaba con la pena, se ha de ir a la cárcel. Pero vaya, con los que acaban, obtenemos buenos resultados.

- Que quiere decir esto?

- Que el... deja que mire mmm.... casi el 60% no reinciden posteriormente durante los primeros años después de cumplir la pena.

- Y luego de los 3 primeros años?

- Mmm, creo que no tenemos datos, de hecho ahora solo hace 2 años que la asociació Caminemos hacia el Apóstol Santiago propone esta alternativa a la cárcel. Este será el tercero. Porque lo preguntas?

- Entonces no has pensado que si la gente no reincide es porque si se reincide durante los tres primeros años, la pena posterior es mucho más dura, o porque han reincidido pero no les han pillado, etc? Tenéis un seguimiento posterior de los reclusos con los que habéis trabajado?

- No, no, es decir, no había pensado y es verdad que no hacemos un seguimiento posterior por falta de personal y medios. Pero sabemos que la mitad de los casos que nos hemos ocupado con éxito consiguen un trabajo.

- Ah, eso es la reinserción para vosotros, no cometer delitos posteriormente y conseguir un trabajo. Qué tipos de trabajo han conseguido? A lo mejor precarios, en ETTs y cobrando una miseria? Y dices la mitad, es decir, la mitad, del 60%? Tienes número absolutos? Cuántos son?

- Ehh, bueno, en realidad nos estamos desviando del objetivo de la reunión, pero podremos hablar de todo esto durante tu viaje a Santiago de Compostela.

- De acuerdo.

- Entonces entendiste las reglas, el trabajo que debes realizar y otras cuestiones sobre la pena?

- Si, es fácil. Debo hacer el Camino de Santiago e imagino que tú seguirás mi dosier; pero no harás el camino conmigo, sino que habrá un voluntario.

- Exacto, también habrá normalmente otros 5 presos y los voluntarios son entre 8 a 10. Yo no puedo, porque debo seguir otros dosieres y tengo más aspectos que trabajar en la asociación. Pero os visitaré durante el camino, una vez por semana, para ver como va todo, los avances que haces, tu experiencia, como estás, vaya hablar contigo. La visita transcurrirá durante el día de descanso y tendremos unas 2 horas, dependiendo del número de presos que seáis al final. También habrá una o dos entrevistas telefónicas por semana, para preguntas más técnicas sobre el camino.

- Y que papel juegan los voluntarios?

- Bueno, debéis estar acompañados por temas de seguridad.

- Seguridad de que no nos hagamos daño, de que no nos escapemos, de que no hagamos algún acto delictivo... Y claro, imagino que siempre son hombres, por seguridad, ya que siendo prisioneros, podemos ser peligrosos para las mujeres, no?

- Bueno, estoy comenzando a pensar que no eres apto para este tipo de pena.

- Porque pongo en entredicho vuestro trabajo?

- Porque no colaboras.

- Porque no colaboro? Vuestra pena alternativa consiste en caminar unos 20 km al día, salvo el miercoles, imagino que día que visitarás al grupo porque no creo que trabajes el domingo, que es el otro día de descanso que nos dejáis, imagino que para ir a misa. El camino comienza en el Monasterio de Montserrat y acaba en Santiago de Compostela, haciendo el camino de Catalunya, hasta Logroño, donde continuaremos con el camino francés. Me he leído las reglas e incluso los panfletos cristianos y católicos alienantes que pasáis con el mapa y otros documentos informativos con las explicaciones de porqué hacéis esto y demás. Vaya, no imagino que muchos prisioneros que eligen esta pena alternativa se hayan leído todo, incluso, me atrevería a decir que nada, antes de venir a la reunión.

- Bueno, pero para conseguir el objetivo de esta pena alternativa, es que aceptes las reglas y que no pongas en entredicho todo.

- Pues eso no va a ser posible, porque es un derecho y una libertad reflexionar y el poder exprimir mis ideas. Si pongo en entredicho vuestro método, es porque lo único que buscáis es lo mismo que la cárcel, una punición con sufrimiento, porque la sociedad actual entiende que quien no cumple las leyes debe punir su falta sufriendo, con un sufrimiento psíquico y físico. Con la cárcel se encierra a las personas entre 4 muros, con vuestra pena alternativa, se hace caminar a los prisioneros sin libertad ninguna de elección, ni pensamiento, durante más de mil quilómetros, imagino que con discursos moralistas por tu parte y de los voluntarios, durante todo el trayecto, de lo que está bien y lo que está mal. Además de que lo utilizáis como publicidad católica ante la sociedad, por vuestra bondad con respecto a los presos, ofreciendo penas alternativas que evitan el encierro, pero también para llenarnos la cabeza de cristianismo y catolicismo a los presos. También porque lo único que os interesa al final, bueno, a parte de llevar por el buen camino cristiano a algunos individuos, es tener buenos datos estadísticos que presentar y poder rellenar dosieres positivos de que esta pena sirve para algo y que es capaz de que los presos sufran la punición, además de las subvenciones que debéis tocar.

- Mira, no sé que decirte Manu, puedo entender lo que quieres decir, pero no lo comparto y si tu actitud va a ser negativa todo el tiempo, no creo que merezca la pena que cumplas esta pena, porque no la vas a acabar.

- Si claro, y que me vaya a la cárcel durante 4 meses. De todas formas, si no la acabara, que más te da, de todas formas iría a la cárcel. Ah claro, sería un dato negativo para vosotros. Aunque te puedo decir una cosa, la voy a acabar, simplemente porque estaré menos tiempo privado de libertad, y así, por lo menos, podré respirar un aire menos viciado. Pero que intentéis convencerme de lo que he hecho está mal y que debo aceptar esta sociedad, pues eso lo podréis intentar, pero no lo conseguiréis. Como tampoco lo conseguiría que me encierren en la cárcel 4 meses. Porque yo me considero un preso político, porque me condenan por mis ideas políticas y mi acción fue política, por solidaridad y de auto-defensa. Por lo tanto, el camino lo acabaré tranquila, no es el esfuerzo físico lo que me molesta precisamente.

- Vale, te entiendo, pero debes aceptar que incumplistes la ley y que debes cumplir tu pena por ello. El objetivo de las penas de prisión no es tanto el sufrimiento, sino que lleguéis a comprender esto y que os reinsertéis. Por lo tanto, creo que hay un buen trabajo que hacer contigo. Si estas de acuerdo, que nosotros debemos hacer este trabajo y que debes seguir un proceso de reinserción, continuamos.

- Estoy de acuerdo en que vosotros debéis hacer esto, pero no por las razones que tu das, sino por lo que he dicho antes. No estoy de acuerdo con mi pena, porque creo que lo único que busca es reprimirme y meterme miedo en tanto que individuo, para que no siga luchando contra el sistema y lo que me orpime. Pero bueno, podemos seguir adelante, yo acepto las reglas a regañadientes y no pondré dificultades a vuestro trabajo, pero tampoco dejaré que cayéis mis ideas.

- Bueno, de acuerdo, puedes pasar a esa sala, para rellenar el formulario y los diferentes papeles administrativos. Nos vemos en el monasterio de Montserrat el lunes 6 de junio, dentro de dos semanas. Hay alguien que te pueda llevarte?

- Si, unos amigos y mi padre vendrán.

- Solo puede acompañarte una persona.

- Vale, entonces será mi padre.

- De acuerdo, pues hasta pronto.

- Hasta pronto Juana.

Suerte que Manu era mi última entrevista ese día y, de hecho, el final de mi jornada laboral, porque después de la conversación que tuvimos, no hubiera podido hacer nada más. No sé porque lo acepté, ya que tenía que elegir 6 presos de entre 23 personas que eligieron esta pena alternativa de prisión. Fui a mi casa, ni siquiera saludé a mi novio y me encerré en mi cuarto. No podía para de pensar. Aquella noche no dormí y al final decidí que él sería el sexto pues algo me decía que un giro en mi vida se produciría con esa decisión. Entonces no sabía si para bien o para mal, pero que es el bien y el mal? En todo caso, yo ahora estoy mucho mejor.

martes 28 de junio de 2011

Conversaciones al atardecer: Entre habas

Otro verano caluroso está llegando y la temporada del huerto se avanza. Carla y yo tenemos mucho trabajo, removiendo la tierra, regando y recogiendo los primeros frutos: zanahorias, nabos, guisantes, remolachas, lechugas y esta tarde, sobretodo, habas.

Mientras yo iba regando tomates y calabacines, Carla ha recolectado una gran cantidad de habas. Las iba contando una a una, para después colocarlas con gran cuidado en el cesto. Lo gracioso es que al llegar a cinco, ya no continuaba, así que en realidad hemos recogido 5, que es verdad, pues han sido 5 kilos.

- Después nos sentaremos en la terraza, aprovechando los últimos rayos del sol para quitarles la vaina. Te parece bien?

- Que hay dentro papá?

- La haba que luego nos comeremos. Primero crece dentro de la vaina, por eso tenemos que quitarla.

Carla mira curiosa una de las habas y le da un mordisco. Pone mala cara ante el gusto aspero y amargo. Más tarde comprenderá que es el grano lo que se come, y que éste es más bueno, un tanto azucarado.

- Uff, que calor.

Carla tiene razón. Si la temperatura continúa así todos los días, la tierra se va a secar rápidamente. Pronto tendremos que poner paja en el pie de las verduras para que la tierra esté húmeda y las plantas encuentren mejor sus alimentos. Entramos en casa para coger un gran bol donde poner las habas, un cesto donde tirar las vainas y una gran jarra de agua fría para refrescarnos. Nos sentamos tranquilamente en la terraza y muestro a Carla como se debe quitar la vaina y sacar las habas de dentro. Ella repite y después de 5 o 6 intentos, ya es casi una experta y le encanta. De vez en cuando se come una haba y ahora si que pone buena cara.

- Tranquila que luego voy a cocinar habas al jamón, con cebolla y zanahoria.

- Que bueno.

La miro expectante. Tiene esa cara de alegría de cuando aprende algo nuevo. Los ojos le brillan y no para de sonreir. De hecho no para de hablar. Me cuenta cosas de la escuela, los amigos y otras cosas. Habla y rie. No para de reir. Es gracioso verla reir de cualquier cosas. Los adultos perdemos esta capacidad.

- Creo que ellos no hablan, no tienen tiempo. Me gusta hablar.

- Quien es ellos Carla?

- Ellos...

Y hace un gesto alrededor, como queriendo abarcar toda la región. Con ellos se refiere al vecino, a la profesora, el panadero, los otros padres y madres y demás gente que nos rodea. Es verdad que a Carla le gusta hablar, lo hace continuamente, explica muchas cosas y, a menudo, no se le entiendo muy bien todavía, a pesar de que en los últimos meses ha avanzado mucho y se expresa mucho mejor. Puede que nuestras conversaciones al atardecer le hayan animado a hablar. Parece que comienza otra de mis reflexiones.

- Sabes Carla, me gusta que seas así. Cuando era pequeño yo era algo tímido, la gente me preguntaba y yo no respondía. Me enfurruñaba y me escondía. Tardé muchos años en perder esta timidez. Pasó mucho tiempo hasta que cogí gusto en hablar con la gente. Estoy de acuerdo contigo. Las personas no tienen tiempo para hablar. El trabajo, la casa, las actividades, nadie dedica ni siquiera unos minutos a hablar con los demás. Ni tan siquiera con los más cercanos. Y cuando tenemos tiempo, hablamos de banalidades, que está bien, pero que no pueden monopolizar las conversaciones. A veces, hago cosas que considero importantes, pero si alguien llega y comenzamos una conversación que conlleve a un debate o una reflexión a considerar, no dudo en parar lo que hago para dedicarme a ello. Esto puede ser que me retrase en mis...

- Ya está.

Entonces me doy cuenta que hemos acabado de desgranar las habas, incluso que Carla ha empezado a recoger los utensilios. Vamos juntos a tirar las vainas a la papelera orgánica y al volver nos damos cuenta que tenemos muchas habas. Hay que hacer algo.

- Cocinar todas?

- No Carla, vamos a congelarlas, así tendremos también en verano y otoño.

- Y para el invierno?

- No creo que llegue para entonces, aunque quien sabe. El año que viene plantaremos más.

Ponemos las habas en saquitos de congelación, los cerramos y los metemos en el congelador. Carla cree que lo olvidaremos allí dentro y que nunca saldrán, pero yo le aseguro que las comeremos poco a poco. En todo caso, dejamos una buena cantidad fuera y nos disponemos a cocinarlas.

- Venga, me ayudas a cocinar?

- Quiero jugar.

Y a ello se va. Es normal, no se puede pedir a las pequeñas que participen siempre de las tareas. Hay límites y se deben respetar. El sol comienza a ponerse y esto, a las puertas del verano, quiere decir que comienza a ser tarde. Me pongo manos a la obra, pues mi estómago comienza a protestar, por lo que Carla vendrá dentro de poco con hambre a pesar de que ahora esté absorvida con su nueva actividad.


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jueves 23 de junio de 2011

Golpe en la cabeza

Hoy me golpee la cabeza
y vi una llama en el horizonte,
luces activas de torpeza
y sueños sin meta concreta.

Hoy vi los girasoles girarse
y una mariquita volar,
insectos por el aire mecerse
y el viento del norte cantar.

Hoy escuché la respuesta esperada
y observé miradas exclamativas,
dulces luchas ganadas
y gritos clamando venganza.

Hoy estuve entre el clamor del gentío
y la vergüenza del corrupto,
mi sangre brotaba roja
y mi mano marcada en el asfalto.

Hoy estuve casi muerto
y gente gritaba "no violencia",
yo no soy más que un individuo
y las dos partes me utilizaron.

Hoy yo quise utilizar mi ira
y que nadie hablara en mi nombre,
mi palabra fue acallada
y no sé quien tiene más culpa.

Hoy me condenan por utilizar mi cabeza
y ayer me aclamaron por esta allí,
quien es más violento yo o ellos
y mi violencia la considero legítima.

Hoy me golpearon la cabeza
y en el hospital vi la imagen,
sé quien fue el culpable
y un día llegará su hora.


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martes 21 de junio de 2011

Hace 4 años

Hace algo más de una semana reciví este comentario de Franciso, del blog El Sexo de las Moscas (http://elsexodelasmoscas.blogspot.com/):

Hace cuatro años:

14/06/07 04:07
Eloi BLQ dijo...
Tuve la suerte de conocerte hace unos diez días en casa de una amiga común muy querida. Creo que coincidiremos que de una gran amiga y extraordinaria.

Es la primera vez que visito su blog (sus blogs) y me gusta su forma de expresarse, tanto por su forma de escribir como por la manera que tiene de utilizar esta nueva herramienta de comunicación.

Aunque tengo que confesarte que me imaginaba diferente su blog, nose porque, pero es así. Me imagino que es como corazones ciegos, no me pegaba esta forma de escribir contigo, pero es que realmente no le conozco y tienes esta forma porque te expresas así. Me gusta. Además, descubriendo sus otros blogs, descubro sus estilos y sus gustos. Descubro que un blog, puede que en lo mínimo, nos presenta una persona. Me gusta.

Gracias por aconsejarme que comenzara mi propia experiencia. Estoy en ello y espero que pronto podamos descubrir nuevos mundos.


Y sí, hace 4 años, gracias a los consejos de esta amiga y Franciso, me embarqué en la experiencia de los blogs. Los conocía, pero no creía en ellos, porque me parecía otra herramienta de Internet utilizada por una masa dormida. Mas rápidamente me di cuenta que no, que se podía crear, que dejaban un margen de libertad.

Des de entonces, Descubriendo Mundos continúa, con sus altos y bajos. Sus cuentos, poemas y relatos. Siempre intentando hacer una crítica constructiva. De la sociedad, del ser humano, el consumismo, de las acciones y las costumbres.

La libertad y el respeto siempre han sido las palabras que me han guiado para escribir. Creo que siguen siendo las máximas que mueven mi mano sobre el papel.

Hoy, mirando los diferentes relatos, me llegan recuerdos, tristes o alegres. Cosas que escribí con las que ahora no estaría tan de acuerdo, o lo hubiera expresando de forma diferente. También he visto como el estilo va cambiando, me voy encontrando a mi yo escritor, con sus manías, sus técnicas y su inexperiencia, pero que va aumentando poco a poco.

En el último relato (de diálogos), del 17 de avril, escribí esto:

"Hoy en día solo se puede pensar en manifestaciones semi-espontáneas que defiendan derechos muy fundamentales que perjudiquen a toda la sociedad."

Un mes más tarde llegaba el 15M y todo lo que ha traído y que todos conocemos. Con esto quiero decir que escribir es algo mágico y magnífico. Una forma de expresar nuestros sentimientos, pensamientos e ideas.

Para que una consciencia colectiva funcione, se ha de trabajar y mejorar la individual. Tenemos que estar bien con nosotros mismos y saber lo que queremos, lo que esperamos y lo que somos. Escribir me parece una buena forma de trabajar esto.

Escribamos, debatamos y reflexionemos:

"CAMINANTE SE ENCUENTRAN MUNDOS AL ANDAR"
"ESCRITOR SE HACEN MUNDOS AL ESCRIBIR"
"LECTOR SE DESCUBREN MUNDOS AL LEER"


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